En las últimas décadas, la forma en que nos alimentamos ha cambiado de manera profunda y acelerada. Hace ya 60 años desde que aparecieron en España los primeros supermercados y durante este tiempo ha cambiado de forma radical nuestra forma de alimentarnos, porque también ha cambiado la sociedad en la que vivimos, ahora mucho más estresada y sin tiempo para cocinar.
Estos SUPER, que nos rodean, están repletos de productos listos para consumir, comidas que se preparan en minutos, snacks, postres, bebidas, de sabor irresistible y a un precio accesible que ya forman parte de nuestra dieta diaria, en la gran mayoría de los habitantes del planeta, gracias a unas multinacionales de la industria alimentaria que nos intoxican con un marketing agresivo y malsano.
Estos productos se han integrado con naturalidad, rapidez y de forma masiva en nuestra vida cotidiana, de tal forma que se calcula que los españoles cubrimos el 32% de las calorías queingerimos diariamente de alimentos ultraprocesados y que el 81% del azúcar que consumimos se encuentra en “tales alimentos”, claro que en Estados Unidos el panorama es más desolador ya que el 60% de las calorías que consumen proviene de alimentos procesados.
Esta situación, generalizada a nivel mundial, origina una gran preocupación, ya que numerosos estudios epidemiológicos demuestran que el impacto de los alimentos ultraprocesados provoca múltiples problemas de salud tanto individual como colectiva, desde el aumento de la obesidad hasta enfermedades cardiovasculares, metabólicas y algunos tipos de cáncer.

¿QUÉ SON LOS ALIMENTOS ULTRAPROCESADOS?
El término “alimentos ultraprocesados” proviene de un nuevo sistema de clasificación, según su procesamiento industrial y no, según la composición de sus nutrientes (grasas, carbohidratos o calorías)
Según este sistema, los alimentos se clasificarían en: tres grandes grupos:
1. Alimentos no procesados o mínimamente procesados: frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, huevos, leche, carnes frescas o pescado.
2. Alimentos procesados: conservas, quesos, pan tradicional, ultracongelados, ensaladas de bolsa, alimentos elaborados con pocos ingredientes,
3. Alimentos ultraprocesados: formulaciones industriales elaboradas principalmente a partir de sustancias extraídas de alimentos o sintetizados en laboratorio.
Los ultraprocesados suelen contener poco o ningún alimento entero. En su lugar, incluyen harinas refinadas, aceites hidrogenados, jarabes de glucosa-fructosa, proteínas aisladas, colorantes, saborizantes, emulsionantes y otros aditivos diseñados para mejorar el sabor, la textura y la duración del producto.
Ejemplos comunes incluyen productos como refrescos, zumos,, snacks salados, galletas de todo tipo, cereales de desayuno azucarados, pizza ,hamburguesas, pollo frito, salchichas, comidas listas para calentar, postres industriales y muchas opciones etiquetadas como “listas para consumir´´.
CARACTERISTICAS DE LOS ULTRAPROCESADOS
· Estos alimentos tienen un valor nutricional nulo, ya que se componen fundamentalmente de azúcar, más grasa, más sal, más aditivos, colorantes y saborizantes, calorías vacías y malsanas, que según algunos autores matan mas que el tabaco.
· Tienen una gran capacidad de adicción y combinan la alta palatabilidad, sabor dulce, cremoso, color y aspecto agradable que los hacen irresistibles, provocan poca saciedad, no podemos dejar de comerlos, como perfectamente podemos comprobar cuando nos tragamos un paquete de palomitas gigante al ir al cine
· La accesibilidad de estos alimentos es máxima, ya que, los podemos encontrar listos para consumir en bares, restaurantes, supermercados, gasolineras, quioscos, escuelas, hospitales; incluso en ciertos lugares, como los parques de atracciones se pueden considerar como auténticos “campos de minas”, de la alimentación mal sana.
· La publicidad de este tipo de alimentos es tremendamente agresiva, tanto en TV, internet, tiendas, películas, series, juegos de ordenador o de teléfonos móviles. Siendo particularmente perjudiciales para la población infantil.
· Un elemento que influye en su éxito, es el precio, que cada vez es más barato comer insano y además ,las raciones son mayores (refrescos de 2l, hamburguesas, gigantes,doblr racion de patatas fritas..) Y desgraciadamente, es uno de los factores que más determinan la compra de estos productos nocivos, por lo que se podrían introducir impuestos para algunos de estos productos como las bebidas azucaradas, que en Cataluña originaron una reducción del 22% en su consumo, con esta medida.
· Otro elemento a valorar, es el marketing agresivo, que utiliza la industria alimentaria para engañarnos y hacerlos pasar por sanos.
Incorporando vitaminas, antioxidantes, omega 3, para convencer a los incautos de su consumo. Un ejemplo de ello podría ser, las estanterías de los supermercados que recomiendan productos tan delirantes, como batidos de chocolate, que contienen ácido fólico, indicados especialmente para embarazadas. O agua embotellada con sabor a frutas y baja en calorías. Incluso el pan de molde sin colesterol, pero con grasas hidrogenadas. Todos estos productos tienen envases coloridos, personajes animados y mensajes engañosos, como “light”, “natural”, “eco”, “fortificado”, “sin azucares añadidos”, casero, enriquecido con vitaminas, omegas, proteínas, magnesio… que refuerzan la percepción de que estos alimentos son inocuos e incluso saludables.
REPERCUSIÓN EN LA SALUD
Desde el punto de vista nutricional, los ultraprocesados suelen compartir ciertas características:
• Alta densidad calórica
• Exceso de azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio
• Bajo contenido de fibra, vitaminas y minera- les naturales
La relación entre ultraprocesados y obesidad, esta completamente comprobada, por numerosos estudios observacionales.
Existe una clara relación, entre el consumo de ultraprocesados y la enfermedad cardiovascular y la diabetes tipo 2, tambien diversos estudios de cohorte -que siguen durante años a cientos de miles de personas- han encontrado relación entre un mayor consumo de ultraprocesados y el aumento de desarrollar algunos tipos de cáncer como el de colorrectal y el de mama
Además, originan, un empobrecimiento de la microbiota intestinal, que se ha demostrado que es un elemento imprescindible, para nuestra salud física y bienestar emocional.
ULTRAPROCESADOS, DESIGUALDAD Y ENTORNO SOCIAL
Paradójicamente, los ultraprocesados son más accesibles en muchos contextos que los alimentos frescos y saludables. Su bajo costo relativo, larga duración y amplia disponibilidad los convierten en una opción casi obligada para sectores de bajos ingresos.
En una entrevista realizada a Julio Basulto, autor de “Come Mierda”, comentaba que en la obesidad infantil no solamente existe un código genético, (es decir, los genes pueden influir en la obesidad) sino que también, un código postal, que parece ser que es aún más importante. Influye mucho donde se vive.
En un reciente estudio realizado en los barrios pobres de Madrid, se ha comprobado que la publicidad de los productos mal sanos dirigidos a niños es el doble, que en los barrios ricos de Madrid, que viene a confirmar, que desgraciadamente, son las familias con menos ingresos, las que consumen estos productos.
¿ES POSIBLE PRESCINDIR DE LOS ULTRAPROCESADOS?
Eliminar por completo los ultraprocesados puede resultar difícil en la vida moderna, pero numerosos expertos coinciden en que “reducir su consumo” es un objetivo realista y beneficioso.
Cocinar más en casa, priorizar alimentos frescos, leer etiquetas y recuperar tradiciones culinarias son estrategias clave. Más que prohibiciones, se trata de reconstruir una relación más consciente con la comida.
En un mundo donde la comida se ha convertido en un producto industrial más, recuperar el valor de los alimentos reales puede ser una de las herramientas más poderosas para cuidar la salud presente y futura.

CONSEJOS PARA IR AL SUPERMERCADO
y no comprar comida basura
• Llevar siempre una lista cerrada, planificando las comidas de una semana.
• Ir provistos de una lupa para leer las endemoniadas etiquetas (es importante acostumbrarse a leerlas)
• Planificar el recorrido y evitar ciertos pasillos peligrosos (galletas, productos light, postres…), aunque a veces y de forma intencionada haya que recorrerse todo el Super para encontrar los huevos
• Y para finalizar, observad el contenido del carrito de las personas que hacen cola y cómo se corresponde con el fenotipo (sobrepeso) de sus portadores.
Y no lo olvides...
¡NO LO COMPRES... QUE TE LO COMES!
